El primer error que suelen cometer los padres para que sus hijos lean, cuando éstos aún no han tenido oportunidad de generar buenos hábitos lectores, es obligarlos. Situación que pasa seguido, incluso en las escuelas. El niño que regularmente no lee, no lo hará nunca si es obligado. Sin embargo, si al pequeño se le encamina a hacerlo por voluntad, tarde o temprano lo hará. El niño que no lee es porque no ha tenido la oportunidad de generar esa costumbre, y es ahí donde debemos poner atención. Hay que guiarlos paulatinamente, nunca obligarlos.
#2 Acércalos siempre a los libros
Muchas veces los pequeños no suelen leer porque no tienen acceso a los libros. En tiempos de confinamiento, esta situación es todavía aún peor pues no pueden asistir a bibliotecas públicas o visitar la biblioteca escolar. Sin embargo, trata de hacerte de libros para que ellos puedan acceder a ellos sin necesidad de salir de casa. Una colección básica de cuentos clásicos infantiles, en ediciones baratas, son un buen punto de partida para animarlos a leer.
#3 Practica con el ejemplo
Este es un punto muy importante y está relacionado con el anterior. Si queremos que nuestros hijos lean, pues primero deben aprender con el ejemplo. Todo pequeño lector nace de la observación y del acceso que tenga a los libros. Si en su casa ve que sus padres leen, tienen libros, les gusta ir a bibliotecas, los escucha hablar sobre lecturas o les procuran libros a sus hijos, éstos estarán más predispuestos a leer por cuenta propia.
#4 Lee con ellos y para ellos
Uno no nace sabiendo leer, y el vínculo que se genera entre hijos y padres que les dedican un tiempo de lectura es irrepetible. Cuando son muy pequeños, y aún no han aprendido a leer, hazlo tú por ellos. Lee regularmente para ellos, al menos media hora dedícales una lectura que les llame la atención, sobre todo si son interactivas o tienen muchas imágenes que les agraden. Cuando sean un poco mayores, y ya sepan leer, continúa haciéndolo con ellos, compartan lecturas y comenten sobre ellas.
#5 Enséñales a cuidar los libros
Todo buen lector sabe que debe cuidar los libros, independientemente si son de él o pertenecen a alguien más, por ejemplo, a una biblioteca. Incúlcales desde pequeños que no deben maltratar, romper, mutilar o rayar los libros. Muchos pretextos hay para quien los daña, pero aún hay muchas más soluciones para quien en verdad los ama.
#6 Un espacio de lectura
Si en casa tienes oportunidad de adaptar o mejorar un lugar para que ellos lean sin distracciones, sería la mejor manera de proporcionarles un sitio exclusivo para la lectura. Sin embargo, si no es posible, como suele suceder, cualquier rincón de la casa, donde ellos se sientan cómodos, ayudaría también a crear ese espacio donde puedan leer sin problemas.
#7 Interésate en sus gustos
La clave para que ellos a la larga te pidan libros, sin necesidad de ofrecérselos, es porque están interesados en algún tema y desean saber más. Es muy importante saber qué les gusta, qué los motiva, qué intereses tienen, incluso si están relacionados con videojuegos o películas, es indispensable saberlo, para que, con base a ese conocimiento, tú puedas encaminarlos a conseguir algún libro que les llame la atención. Siempre encontrarás un libro que les puede interesar.
#8 Guíalos siempre en sus lecturas
Este punto suena un poco contradictorio con el anterior, pero no es así. Una cosa es elegir por ellos, y otra, muy distinta, guiarlos o acompañarlos a elegir un buen libro. Es algo que los bibliotecarios hacemos continuamente cuando un usuario nos pide ayuda sobre qué materiales les pueden servir para su tema. Nosotros les ofrecemos toda una gama de libros y demás documentos que le serán de utilidad, de acuerdo con nuestra experiencia y conocimientos, pero al final, será el solicitante quién decida. Con los pequeños es igual, tu puedes aconsejarlos, motivarlos o interesarlos, de acuerdo con sus gustos y edad, en libros que les marcarán para toda la vida.
#9 Motívalos a seguir leyendo
Si has logrado que ellos lean por su cuenta, continúa motivándolos a seguir. Consígueles más libros sobre sus intereses, platica con ellos sobre sus lecturas, invítalos a buscar más información sobre sus autores favoritos. Si vio alguna película, averigua si está basada en algún libro, y trata de proporcionárselo. O a la inversa, si el libro tiene película, siéntate con ellos para verla y analizar las diferencias o similitudes.
Finalmente, debemos crear el mejor ambiente posible en casa para nuestros pequeños. La lectura nos puede resolver muchas de nuestras inquietudes como padres, pues si los encaminamos adecuadamente a leer, para ellos será un gran escape, una gran distracción, y, a la larga, será un gran beneficio personal y académico para los pequeños.
Referencias
Petit, M. (2009). El arte de la lectura en tiempos de crisis. Océano.
Publicado por Napoli-Serrano-Aguilera-Avellaneda



Bien. No identifico al autor en publicaciones
ResponderEliminarhttps://www.youtube.com/watch?v=3VcT8v8gBv4
ResponderEliminarInteresante la publicación, gracias!
ResponderEliminar¡Que buena recomendacion! Natalia, Juan, Maria y Alejandro.
ResponderEliminarGracias!!! muy buena idea!!
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